Pesca con Almadraba

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¿Qué es?   

La almadraba es un arte de pesca pasivo que aprovecha el flujo migratorio del atún para su captura. Pero con ella no sólo se pescan atunes sino también otras especies como bonito, caballa, sardina, melva, etcétera.

Procedente de una palabra árabe que significa “lugar donde se golpea o lucha”, las almadrabas son sistemas de pesca que históricamente han estado y están hoy presentes en Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana, pero que también encontramos en otros países como Marruecos, Portugal o Sicilia.

Un poco de historia

Esta actividad milenaria se refleja en los abundantes restos arqueológicos que nos hablan de ella, fundamentalmente piletas de salazón e incluso en los textos que recogen la pesca del atún y su procesado en chancas o almacenes. Son numerosos los documentos recogidos, por ejemplo, en el archivo de la Casa Medina Sidonia dado el privilegio con el que ésta contaba la pesca del atún desde el río Guadiana hasta la costa del Reino de Granada.

Tipos de almadraba

Almadraba de vista y tiro. En esta tipología las redes, una vez llenas, eran arrastradas hasta la costa a brazo o a sangre, con la ayuda de animales de tiro. Fue usado hasta el siglo XVIII.

Almadraba de monte y leva. En ésta los aparejos están fijos en el fondo. Debían ser de dimensiones reducidas ya que se montaba y desmontaba cada jornada. Fue usada sobre todo en la costa alicantinas.

Almadraba de copo o buche. Posee una parte fija y una parte de redes móviles con la que se lleva al pescado al interior del copo. Es la empleada en la actualidad.

Técnica de la Almadraba

Como nos cuenta David Florido “Desde una perspectiva exclusivamente tecnológica, las almadrabas suponen una modalidad pesquera pasiva para la captura, fundamentalmente del atún rojo, especie que es interceptada por la descomunal trampa de dos fases: en el viaje de ida, cuando se acercan a las costas andaluzas próximas al Estrecho  de Gibraltar en su periplo sexual desde las aguas oceánicas -septentrionales y meridionales-, hasta las mediterráneas, cuyas aguas más cálidas buscan los atunes para el desove (almadraba de derecho); en el viaje de vuelta, cuando vuelven a cruzar el Estrecho buscando sus placeres de alimentación y engorde en el atlántico (almadraba de revés)”

Las almadrabas comienzan a calarse dos meses antes de la temporada de pesca. Esto significa que se empieza a preparar el material, reparar redes e instalarla en su ubicación.  Si para la almadraba de derecho el trabajo en el mar se concentra de abril a junio, en la de revés no finaliza hasta agosto.

Dado que es un arte fijo que se cala bastante cercano a la costa, la proporción de atunes capturados durante su migración es pequeño, es por ello que se considera una pesca responsable y sostenible.

Levantá en el Real de la Almadraba de Nueva Umbría. Fondo: IES Rafael REyes

Imagen pertenecientes al Archivo del IES Rafaél Reyes. Cartaya. Huelva

Las almadrabas en el Proyecto Gentes del Mar:

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